Si en España se valorara la experiencia del fracaso empresarial de la misma manera que en Estados Unidos, los directivos de Oneclick tendrían las máximas calificaciones. Sufrieron en carnes propias la crisis de Internet que se produjo en el año 2000, cuando su “puntocom” tuvo que cesar en su actividad a pesar del éxito que tuvo, con unas ventas de 25 millones de pesetas solamente en su primer mes de actividad comercial.
La iniciativa matriz de Oneclick fue Copanova.com, un portal en el que los aficionados al ocio nocturno podían encontrar toda la oferta disponible en la ciudad. Los establecimientos podían lanzar ofertas a los usuarios, que descargaban invitaciones para imprimir y canjear por consumiciones directamente en la barra. También incluía un servicio de fidelización, herramientas de comunicación y ligue, concursos y diversos contenidos de interés para su público objetivo.
Muchos internautas todavía recuerdan aquella iniciativa, pionera en nuestro país. De hecho, aún no ha surgido ningún otro sitio web que venga a rellenar el hueco que dejó, aunque algunas iniciativas de empresas líderes están aplicando ahora funcionalidades desarrolladas entonces por Copanova para atraer público a los locales.
La fuente de financiación fundamental eran los propios establecimientos, que confiaron en la plataforma. Sin embargo, los problemas tecnológicos y la propia crisis del sector impidieron que la iniciativa finalmente cuajara el tiempo suficiente. Los ejecutivos tuvieron que reorientar su emprendimiento y pasaron a trabajar desarrollando webs para terceros. Al principio sus clientes fundamentales fueron diversas PYMES y poco a poco fueron especializándose en instituciones sociales y educativas. Entre sus principales clientes se encuentran el Ministerio de Educación, UNICEF y Cruz Roja, para quienes trabajan desde hace años. |